El uno de enero de 1986, España entró en la Comunidad Económica Europea. Para una generación, ese fue el día en que España "volvió a Europa". Lo que siguió fue una década y media de modernización acelerada: las olimpiadas de Barcelona en 1992, la Expo de Sevilla el mismo año, el AVE Madrid-Sevilla, la entrada en el euro en 1999. España se sintió, por primera vez en cien años, un país desarrollado con confianza.
Entre 2000 y 2008, el país vivió una burbuja inmobiliaria desproporcionada: se construyeron más viviendas que en Francia, Alemania e Italia juntas. La crisis financiera global la hizo estallar. Lo que vino después — rescate bancario, paro juvenil del 56%, desahucios masivos, recortes — generó el movimiento del 15-M en 2011, el cuestionamiento del bipartidismo, y la aparición de Podemos, Ciudadanos y, más tarde, Vox.
Cataluña intentó la independencia unilateral en octubre de 2017 con un referéndum no autorizado y una declaración suspendida en cuarenta y ocho horas. La pandemia llegó en marzo de 2020 con Madrid como uno de los puntos más golpeados de Europa. Y el país sigue debatiéndose: vivienda, polarización, inmigración, identidad regional. Igual que hace cien años, igual que hace doscientos. España al día es España preguntándose qué es España.