Playa vacía. Las cinco y media de la mañana. Las dos hermanas, en camisones, caminan junto a la orilla.
Sofía
Mari, ¿por qué nos hemos levantado tan temprano?
Marina
Porque tía Pilar quería estar sola un rato.
Sofía
¿Y por qué?
Marina
Pues… porque mamá la llamó anoche.
Sofía
¿Y qué le dijo?
Marina sigue caminando, mira al mar. Sofía coge una concha pequeña, blanca.
Marina
Sofi, ¿sabes qué? Mira ese cangrejo.
Sofía mira hacia donde apunta su hermana. Hay un cangrejo, pero también hay otra cosa: la tía Pilar, lejos, sentada en una duna, mirando al mar como si estuviera vacía.
Sofía
(mira al cangrejo, no a la tía) Ay, qué mono.