Sala 4. Mesa metálica. La Inspectora Ramos abre una carpeta, la cierra, la vuelve a abrir.
Inspectora
Llevamos hablando dos horas. ¿Sabe usted lo que más me molesta?
Sospechoso
No.
Inspectora
Que no está nervioso. La gente inocente se pone nerviosa en un interrogatorio. La culpable también. Usted, no.
Sospechoso
Igual eso le dice algo, inspectora.
Ramos se levanta, da una vuelta lenta a la mesa, vuelve a sentarse.
Inspectora
Me dice que ya ha estado aquí antes. En otra ciudad. En otro caso. Con otro nombre, supongo.
Sospechoso
(media sonrisa) Eso ya no se lo voy a confirmar.
Inspectora
No hace falta. Lo confirma la base de datos cuando comparte la fiscalía mañana a las nueve. Le quedan a usted unas dieciséis horas de tranquilidad. Aprovéchelas.
Cierra la carpeta. No se levanta. Espera.